La gastritis es una condición que se manifiesta como la inflamación del revestimiento del estómago, y puede ser desencadenada por diversos factores. Entre las causas más comunes se encuentran el uso prolongado de ciertos medicamentos, como la aspirina y los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), el consumo excesivo de alcohol, conocido por su efecto irritante en la mucosa gástrica, y la infección por la bacteria Helicobacter pylori. Es importante señalar que no todas las personas infectadas con H. pylori desarrollan gastritis, y muchas pueden ser portadoras asintomáticas de la bacteria.

Existen varios factores de riesgo que pueden aumentar la susceptibilidad a la gastritis, incluyendo el tabaquismo, debido a la presencia de sustancias nocivas, las comidas copiosas y frecuentes, el estrés y la edad avanzada. La gastritis crónica, por otro lado, puede ser el resultado de enfermedades autoinmunes o de una gastritis aguda no tratada, y puede llevar a deficiencias de vitaminas, como la B12, y anemia.
Aunque los términos «gastritis» y «gastroenteritis» a menudo se usan indistintamente, se refieren a condiciones distintas. La gastroenteritis, a diferencia de la gastritis, también afecta a los intestinos y se caracteriza por síntomas como la diarrea. Generalmente, la gastroenteritis es causada por infecciones virales o intoxicaciones alimentarias.
El manejo de la gastritis a través de la dieta es crucial para aliviar los síntomas y promover la recuperación. Se recomienda una dieta que incluya frutas y verduras maduras y peladas, carnes blancas magras y pescados bajos en grasa, huevos, carbohidratos complejos como arroz y patatas, legumbres (con precaución), lácteos descremados, agua, aceite de oliva virgen extra y evitar el vinagre y los cítricos.
Por otro lado, se deben evitar los alimentos ricos en grasas, las carnes rojas y procesadas, la bollería, los alimentos picantes, el café y el té, las bebidas carbonatadas, el alcohol y el chocolate, ya que pueden exacerbar los síntomas de la gastritis.
Además de los alimentos que se consumen, las técnicas de cocción y la temperatura de los alimentos también juegan un papel importante en el manejo de la gastritis. Se recomiendan métodos de cocción bajos en grasa, como a la plancha, al horno, al vapor y en papillote, y se deben evitar los alimentos muy fríos o muy calientes.
Alimentos aconsejados:
- cocciones sencillas; plancha , grill, horno, hervidos…
- Pasta, arroz, patata y arroz blanco
- Verduras cocidas y sin piel
- Frutas cocidas, en compota y reserva
- Carnes magras, pescados y clara de huevo
- Quesos y lácteos desnatados
- Agua y bebidas sin cafeína
Alimentos a tomar con moderación:
- Verduras crudas y flatulentas
- Ajo, cebolla, tomate, pepino, pimiento
- Productos integrales o muy ricos en fibra
- Frutas con piel, verdes o poco maduras
- Leche entera, nata y mantequilla
- Embutidos.
- Quesos fermentados y muy curados
- Chocolate, bollería
- Zumos de uva y cítricos
- Bebidas carbonatadas
Alimentos a evitar:
- Temperaturas extremas de alimentos y bebidas
- Pimienta, pimiento molido, mostaza, vinagre
- Alcohol
- Café y té
